De vuelta en el paraiso. Vaciones descubriendo tus entrañas barrancosas, madre querida, hermoso consuelo amargo.
Agradezco a los cuatro elementos porque todavía me quedan amigos con quienes compartir el Universo.
Duele tu pérdida inesperada, Nana amiga, desafortunada vida canina que resbaló por la ventana.
Y tan falso mi egoismo que abraza a los míos, aferrando la obvia compañía que olvido disfrutar por rutina.
A mi no me engaño, me falta ilusión.
Ya no invoco la magia, añoro esa presencia amiga.
CURSO: Miguel Hernández “EL RAYO QUE NO CESA”
-
Impartido por MIGUEL ESCARTÍN OBJETIVO DE LA ACTIVIDAD Compartir
conocimientos, sentimientos y emociones leyendo, comentando, escuchando y
desentrañando ...
Hace 6 días

