miércoles, 18 de mayo de 2022

POR UEBOS

 

 Hoy mas de dos docenas de aviones militares han cruzado el cielo de mi ciudad. Volaban muy bajo, no querían pasar inadvertidos, sino dar claras muestras de poderío.
 Desde una terraza de ático de la calle Zaragoza se acuchaban, espero que irónicos, vítores y aplausos.
 Yo en lo primero que he pensado ha sido en lo distinto que hubieran sonado estos motores si hubiera vivido en Ucrania, en Yemen, en Mali ...
 Después he estado pensando que quizás en este reino nos estén enseñando cómo enfrentarnos a la crisis económica mediante el desconsiderado derroche de combustible.
 Desde luego no es justificable desde la expresión que aprendí ayer "hacerlo por uebos", que se escribe así porque no hace referencia a atributos, como parece, sino que uebos es un arcaísmo que significa necesidad.
 
  Hablando en serio mentiría si no dijera que lo primero que he sentido no llegaba a miedo pero si era alarma.
 Desde niña me producen temor irracional los sustos producidos por cohetes, petardos, portazos, campanadas y otros tipos de sonidos fuertes que me sobresaltan desprevenida. Cualquier ruido que provenga del cielo tiene muchas posibilidades de atemorizarme.
 Y puesta a confesar miedos, es una buena ocasión para contar uno que me ha rondado la mente estas semanas en las que ha habido momentos, todavía no descartados, en los que parecía posible que nos viéramos embarcados en una nueva guerra paneuropea.
 Sostengo la teoría de que el paso del tiempo no es lineal, por lo que presente, pasado y futuro conviven espacios mentales cuyo conocimiento no es evidente ni dominado por nuestro consciente diario.
 Creo que esto ocasiona que a veces las consecuencias relativas sucedan antes que los antecedentes que las causaron. 
  Un ejemplo:
La mala suerte de un claustrofóbico que un día se queda encerrado en un ascensor pasando las horas más angustiosas de su vida, yo creo que podría ser que esa persona fuera claustrofóbica porque un día iba a quedarse encerrada varias horas en un ascensor.   
 Por eso a veces temo, y ojalá me equivoque, que tengo tanto miedo a los ruidos fuertes porque algún día viviré una guerra. Por eso me alivia y tranquiliza cualquier recuerdo que podría evidentemente haberme causado ese miedo tan arraigado en mi carácter 

martes, 17 de mayo de 2022

EL MONSTRUO DEL CDAN

Capítulo II
 Me equivoqué en mi entrada " QUAERERE ARTIS" del 29 de diciembre de 2021 cuando afirmé haber resuelto el misterio del monstruo del estaque del museo oscense del CDAN.
 No fueron pececitos los que crearon extraños remolinos de agua, fue solo una casualidad que encontrara los minúsculos cadáveres de aquella foto.
 Sigo sin saber el origen de este fenómeno acuático. Aunque el vídeo es oscuro, podía ver el agua hasta el fondo y no había nada que pudiera crear este efecto.
 Evidentemente no es un sumidero, porque cambian constantemente de sitio y giran siempre en el sentido contrario al que giran las aguas en el hemisferio norte de este planeta. 
 Si alguien puede ayudarme a desvelar el misterio le estaré muy agradecida.

miércoles, 11 de mayo de 2022

PUERTA ABIERTA

Asomada a mi interior
me agarro al paso del tiempo
intento retenerlo obviando
que el calor va empujando
una inquieta primavera
florecida hace ya largo.

sábado, 23 de abril de 2022

GRANIZO INSTANTÁNEO

Así suena el granizo de San Jorge desde mi interior acristalado.

lunes, 18 de abril de 2022

LABERINTO DE ACEQUIAS

Abundante es el cauce de este corto río que, desde la alberca de Cortés, llega hasta mi barrio sin otro nombre que el de acequia.

Fue este surtidor del estanque de los patos el que despertó mi curiosidad ayer.
En mi paseo vespertino había elegido la ermita de San Jorge como destino, porque recordaba de otros años, que por esta época de vísperas lucía hermosa como vestida de gala esperando su festividad.
Fue una desilusión. Por incomprensible escusa de pandemia, ya han llegado a inutilizar a lo bestia la única fuente por la que todavía manaba agua, la de la entrada junto al Palacio de deportes.
La tristeza del árido pinar me hizo darme la vuelta de inmediato y encaminar mis pasos hacia el parque Miguel Servet.
El bramido de fuerza de agua al pasar junto al estanque me llevó a buscar el origen y descubrir este surtidor que no recordaba haber visto nunca antes y menos con semejante bravura leonina. Inevitable curiosidad. ¿De dónde venía tanta agua?
Descubrí que llegaba por la acequia que discurre a lo largo del pinar de la entrada de la calle de San Jorge, esquiva el remanso del estanque salvo ese surtidor, y continúa parque abajo hasta desaparecer, sin destino conocido, por el surtidor junto a la calle Vicente campo.
El color del agua me recordó la acequia que había recorrido la tarde anterior. No podía ser casualidad la idéntica fuerza del cauce. De siempre había visto que el agua de esa acequia va a parar a la que recorre longitudinalmente el parque del Isuela y desaparece supongo que hasta juntarse en algún enclave con el río, uniendo definitivamente sus cursos.
Estaba ya cansada, pero no podía ignorar mis ganas de seguir esa aventura de saber, así que dirigí mis pasos hacia el puente de San Miguel. Al llegar vi que no bajaba por la acequia tanto cauce como es habitual, al menos los miércoles cuando la acequia trae desde la presa de la alberca de Cortés el agua que riega las huertas de esa zona de la ciudad. 
Pensé que sería por las actuales obras de restauración del puente. Acierto, porque entonces también descubrí que todo el cauce del río ha sido desviado y que debe de haber un intrincado laberinto de acequias, que discurre oculto a nuestra vista por debajo de las calles de una gran parte de nuestra ciudad. 

jueves, 14 de abril de 2022

EFEMÉRIDES REPUBLICANA

Le preguntaron a Mahatma Gandhi: Maestro, ¿Cuál es el camino para la paz? Y él respondió: No hay camino para la paz, la paz es el camino.
Busca un destino y empieza a andar,
que no hay camino para la paz.
Curiosa nuestra civilización que celebra la paz como combate la guerra: diana, pasacalles, disparo de cohetes y bombas reales.
Sigue el camino de la paz,
que la paz es el camino.
¡Qué el resplandor de la bomba no se confunda en tu mirada con el amanecer!. En la guerra nadie gana, todos somos perdedores.
No te desvíes de tu camino,
que la paz es tu destino.
Sodoma, Gomorra, Hiroshima, Nagasaki, aniquilador modelo ese dios de la biblia, que él empezó primero.
Rememorando a Machado
Caminante, no hay camino, 
hacia la paz se hace camino al andar.
Y cuando la vida no es justa, ¿Quién decide que es justa la paz? Demasiados idiomas hablamos para reivindicar una sola Paz.   

miércoles, 13 de abril de 2022

TESORO

Tengo un tesoro en mi biblioteca. Se trata de un ejemplar fechado el 8 de Junio de 1936, primera edición de esta editorial de la novela que narra con rigor histórico el motín de la Bounty.
Es un tomo que huele a rancio de papel amarillento áspero de estantería pública recorrida por el índice de ratones de biblioteca.
Se que ha perdido valor porque las tapas ya no son las originales. Con el paso del tiempo las tapas se iban despegando y colgaban de mala manera y mi hermano sin comentármelo siquiera lo llevó a que lo encuadernaran de nuevo. Me fastidia, pero no se lo reprocho, hoy hubiera reaccionado de otra manera, pero entonces seguramente hubiera hecho lo mismo. 
Es un libro hermoso con sobrias ilustraciones que retratan el ambiente de a bordo. El vocabulario marinero identificando cargos, labores y partes del barco, era tan desconocido para mi en forma y significado que dificultaba la lectura tanto como la abundancia de palabras en otros idiomas y los nombres geográficos de tantos lugares lejanos y misteriosos para una niña de apenas once años recién cumplidos, habitante de una pequeña capital de provincias de la España de aquel entonces, pero su lectura embriagaba mi emoción con nuevos sentimientos y ansias de aventuras más allá de las que ofrecían las habituales lecturas para niños. 
Sí todavía permanece en mis manos este libro no es porque lo robara, fueron circunstancias propias del miedo de una niña tímida las que me llevaron a quedármelo, y es una historia triste.
Finalizaba el mes de Junio y las vacaciones habían llegado antes a mi curso de ingreso a enseñanza secundaria que las de mi hermano todavía alumno de primaria que asistía a clases solo matinales. Mi prima casi hermana me propuso un paseo para ir a buscarlo a su escuela y volver juntos a casa a la hora de comer. Al cruzar el Coso, la calle principal de mi ciudad, seguí a mi prima sin prestar mi propia atención, y la mala suerte provocó que entre la poca circulación de la época, una moto no acertara a frenar ni a esquivarme, y me atropelló.
No voy a describir las heridas sufridas, solo comentaré que me mantuvieron unos diez días de reposo en casa. Fue cuando pude levantarme de la cama y poder salir de casa, que me di cuenta de que el plazo de devolver el libro a la Biblioteca Infantil Blancanieves, de la que era habitual usuaria, se había pasado. El miedo al castigo me impedía devolverlo con fuerza que superaba al deseo de poder cambiarlo por otro que calmara mi adicción a la lectura.
Afortunadamente no pasó mucho tiempo antes de que los planes municipales trasladaran la sede de la biblioteca al torreón izquierdo del Casino anexionándola a la sede de la biblioteca pública para adultos. Con mucho miedo me acerqué con las manos vacías al nuevo enclave para darme de alta esperando que no guardaran mi nombre en una lista de "morosos". 
Tuve suerte y un nuevo carnet me volvió a ofrecer filas de estantes llenos de libros a mi alcance.  

UN DÍA CUALQUIERA

15 de Febrero.- Absurdo olvido me ha confundido al creer que sería gustoso un paseo de mañana temprana por la vía verde, el cierzo helado en la cara no ha tardado en desengañarme.
He cambiado de dirección buscando el abrigo del pinar del cerro de San Jorge, cuando un autobús completamente vacío se ha detenido a mi izquierda ofreciéndome una puerta abierta.
Parecía el inicio de una película de terror, pero el sol radiaba y el conductor me miraba como si necesitara que le diera sentido a su jornada laboral, así que he subido dándole los buenos días para ver dónde me llevaba.
Bonito paseo turístico personal que me ha llevado de un tirón hasta el Centro Cívico Santiago Escartín pasando por el Palacio de Congresos.
El aviso horario de la parada me cerciora de que el bus va con adelanto y que me esperan seis minutos en ralentí, así que en cuanto ha subido una chica, que entre todos los asientos a su disposición ha elegido el de a mi lado de pasillo saludándome los buenos días, he supuesto que era mi relevo y me he apeado dándole las gracias al conductor, que me ha devuelto el saludo de voz y gesto de mano alzada mirándome fijamente pensando yo qué se.
Parque de encuentro, parque de la Universidad y, mientras grabo el abundante chorro de agua del surtidor del estanque, me doy divertida cuenta de que cabía la posibilidad de que me diera tiempo a subirme de nuevo al autobús en la plaza de Santo Domingo y sorprender de nuevo al conductor para darle una anécdota en la qué pensar hoy y quizás contar al llegar a casa.
La plaza está en obras y no acierto a ver la señal de parada provisional. Poco importa, estoy de muy buen humor, me apetece caminar Coso arriba de vuelta a casa y provocar encuentros que efectivamente han sucedido.
La vida es siempre una aventura para el que sabe vivirla.

martes, 8 de marzo de 2022

PAN Y ROSAS

¿Quién ha mutilado el día? No entiendo por qué el 8 de Marzo ha pasado a ser sólo el día de la mujer y ha dejado de ser el día en que las mujeres reivindican el derecho a un trabajo digno, en igualdad de horario y salario que los hombres. Menos trato de condescendencia y más respeto es lo que necesitamos las mujeres, solo así tiene sentido la conmemoración de "El día internacional de la mujer trabajadora", que nunca fue un fecha de celebración de nuestra circunstancia femenina, sino de lucha que no deberá finalizar hasta que todas y cada una de las mujeres de la tierra tengan derecho a pan y rosas.

domingo, 6 de marzo de 2022

HUERTO SOLAR

La actual reforma del supermercado que llevaba casi dos décadas siendo mi comodidad de frigorífico abierto casi todo el día, me ha causado molestias. Ese egoísmo de primer mundo que no tengo que buscarme la vida y que tengo un muy fácil día a día, y de pronto me desconcierta el hecho de que durante dos meses voy a tener que desplazarme unos minutos y buscar otro supermercado dónde abastecer mi despensa. Miseria comparable a tantas que han estado viviendo otras personas durante la pandemia, por restricciones de hostelería que le perjudicaban el tomarse el café de media mañana o la caña de la tarde en el bar de siempre, por ejemplo. Naderías.
Se que este supermercado ya no va a ser el que era, y que cambios hechos para optimizar el servicio desde su punto de vista me restan privilegios, me queda patente que han suprimido el doble acceso para clientes anulando la puerta que yo utilizaba y tendré que caminar media vuelta al recinto para entrar. Molestias que olvidaré en cuanto asimile las nuevas rutinas de mi a diario sin importancia. 
Ninguno de estos sentimientos es comparable a la considerable alegría que le ha dado a mi conciencia ecológica al importante tamaño del huerto de energía solar que la reforma ha plantado en el tejado. No solo por lo que veo, sino también por lo que deduzco. Veo los huecos sin cultivo solar, debidos seguramente a que son zonas de tejado que el sol apenas alcanza porque se trata de un edificio de planta baja rodeado de altas torres de viviendas. Es entonces cuando mi memoria exalta mi imaginación porque son varias calles y avenidas de tejados planos en edificios de muchas plantas ofreciendo su suelo al sol. Serían hectáreas de cultivo de energía para una ciudad que presume de sostenible, y esta imagen privada vale más que mil palabras.
Recuerdo que hace unas tres décadas el Ayuntamiento o quizás la DPH ofrecieron préstamos a muy bajo interés y largo periodo de devolución para que los edificios de la ciudad arreglaran sus fachadas, medida que dio fruto a que fuera emergiendo la belleza de muchas casas que permanecían ocultas en la cochambre y el desconchado, y los paseos por la ciudad fueron mucho más placenteros. 
¿Acaso no se podría hacer algo parecido en este asunto?
Yo personalmente sugeriré al Ayuntamiento esta propuesta a la que podría destinar parte del presupuesto (no gastado en pasadas y por gastar en próximas) Fiestas Laurentinas, para que nuestros tejados enciendan el mayor número posible de "parrillas" solares en honor al Santo Patrón de la ciudad.  
No me engaño, una mujer mayor y sola no es nadie para esta sociedad de consumo y excusa fácil, pero otros llegarán a las mismas conclusiones que yo, si no lo han hecho ya, y las verdades innegables acabarán por hacerse respetar.

lunes, 28 de febrero de 2022

AGUA

Agua que no llueve,
nada riega,
nadie bebe,
nada lava,
nadie nada.
Rumor de agua contenida ornamental

miércoles, 23 de febrero de 2022

CÁBALAS

Los que tuvieran que datar la fecha de ayer según el calendario Gregoriano, que si no es mundial mucho menos universal, se darían cuenta de que la cifra resultante 22-02-2022 era capicúa y seguro que de gran interés cabalístico. No en vano una circunstancia idéntica a la actual no volverá a producirse hasta el 30-03-3003 fecha tan lejana que si bien nada es imposible en esta vida según el Matusalén de la biblia, es improbable que podamos disfrutarla los que vivimos la fecha de ayer. Tiempo al tiempo, de momento tendremos que conformarnos con la no tan improbable circunstancia de que algunos de los que hemos podido fechar dos años capicúas, 1991 y 2002, podamos fechar un tercero, 2112.
La superstición está presente en nuestra vida, porque forma parte de la educación recibida de nuestros mayores, del refranero, de los prejuicios, de la cultura popular.  

lunes, 21 de febrero de 2022

EL ÁRBOL DE LA CIENCIA

  La Ciencia nace de la observación del entorno, de la naturaleza, partiendo desde el yo más inmediato hacia el Universo. Toda observación para llegar a ser conocimiento implica una reflexión, una deducción lógica, el razonamiento, por lo que concluimos que el pensamiento es el primer gran logro propiamente humano, y este no existiría sin la estructuración del lenguaje, que pasa a ser el principal instrumento de la madre Ciencia, la que recoge y estudia los procesos cognitivos, la ciencia pura, la Filosofía.

Cada científico tiende a colocar la ciencia en la que es experto como la más importante y a partir de allí clasifica el resto. En mi pretensión de ser lo más objetiva que sepa, necesito matizar que cuando hablo de filosofía no me refiero a la historia teórica de las distintas corrientes filosóficas, mis conocimientos a este respecto son elementales. Yo me refiero a la ciencia técnica que nos enseña a pensar, que nos habla de la importancia de observar, analizar, deducir, sacar conclusiones, debatir, evaluar ... 

Mi clasificación del árbol de la ciencia empieza por unas buenas raíces, ambos códigos, lenguaje de letras y números que absorben y asimilan los elementos necesarios para nutrir el tronco de la Filosofía, por el que circula la savia de la sabiduría en forma de procesos cognitivos que permiten desarrollar tantas ramas científicas como necesidades de conocimiento genere la naturaleza (antropología, astronomía, filología, física, geología, ingeniería, matemáticas, medicina, psicología, química, sociología, y un largo etcétera), ramas que obtienen logros, hojas que comparten vida, floración que da su fruto.  

domingo, 20 de febrero de 2022

ATARDECER EN LA TOSCANA MONFLORENTINA

Aparqué a un lado el tazón de Lambrusco que cargaba durante el corto paseo vespertino hasta la ermita de Los Dolores en la localidad oscense de Monflorite.

Habíamos llegado a nuestro destino y procedía la fotografía a las ruinas del ábside trebolado, único resto que queda de lo que en su día debió de ser, si no una gran mansión de Dios, por lo menos un coqueto bungalow de vacaciones, más que cerca andando del acogedor huerto que una pareja de amigos cultiva con vistas a la Sierra de Gratal. 

De las 12 personas que se dieron el banquete de escalivada, langostinos a una parrilla que también asó un surtido de chuletas de cordero y longaniza, solo dos amigas acompañaron en el paseo a mi sombra de gigante, que provisionalmente sin dientes, se conformó sin el más mínimo pesar con paladear más que masticar un par de sustanciosos sándwiches de aguacate y crema de salmón. No os extrañe que os cuente el menú porque se trataba de una de esas fiestas culinarias a las que yo acudo sobre todo por disfrutar la añorada compañía de amigos con quienes ser yo misma, y como no achisparme lo justo con porros y alcohol.

Durante todo el trayecto de ida, habíamos contemplado una imagen muy distinta de las ruinas, como de cara y cruz de una misma moneda. La belleza de las piedras, de la luz, del paisaje, me habían llevado a valorar correctamente el que muchas personas en sus vacaciones buscan como destino de excursión, pero que sin embargo no se molestan en caminar diez minutos para verlo porque tendemos a no valorar lo que está a nuestro lado, lo cercano. Incluso alzar la mirada le cuesta al alma que no es capaz de admitir el valor de una vista.

Distinta era la situación de la amiga que me escuchaba, porque los trabajos agrícolas la llevan muy a menudo a su huerto, pisaba tierra habitual, pero estoy segura de que entendió mi admiración cuando le pregunté:

- Si vieras esta escena en una película de paseo de amigas por la Toscana, ¿Te la creerías?

viernes, 18 de febrero de 2022

SIETE LLAVES

Cuando vi este busto en la Plaza de Santa Engracia de Zaragoza le hice una foto porque me hizo mucha gracia el parecido que guardaba con el personaje de tebeo Don Pantuflo Zapatilla. 
Una vez que me he demostrado que tenía razón voy a hablar de este señor con el respeto que se merece frente al vergonzoso panorama político actual.
Joaquín Costa, ochocentista altoaragonés reconocido historiador, economista, trabajó como notario y abogado. Fracasado político republicano de tendencias socialistas que nunca fue elegido diputado. Fue el principal representante del REGENERACIONISMO.
Corriente intelectual que comparte época y origen con la corriente literaria conocida como "Generación del 98", surgidas ambas desde el pesimismo nacional ante la decadencia de España tras la anulación del imperio de ultramar  por las pérdidas de Cuba, Filipinas, Puerto Rico y la isla de Guam.
Con su lema "Escuela, despensa y siete llaves al sepulcro del Cid", Joaquín Costa y los regeneracionistas pretenden llevar a España al nivel de desarrollo europeo acabando con el caciquismo, los latifundios, la corrupción política, el analfabetismo y la miseria del pueblo.