domingo, 18 de octubre de 2026

SIN TÍTULO

Me duele el alivio de no verte.
No sé si llamarlo amor.

La angustia me asfixia,
desorientado está el corazón 
que me devolviste inflamado.
Si tú no pudiste arreglarlo,
tal vez nunca pueda hacerlo yo.

Pedazos de roca tropiezan en mis pies,
quizás algún día pueda "fall in love".
Ayer, no.
Por eso te dije adiós.

BIFRONTE

 Dicen que los ajos van bien para la salud, yo, que suelo ver la vida al revés, me decanto por la soja.

REVISTAS DE MODA

- ¿Te apetece una revista mientras esperas?
- Pásame el Burda.
- Esa no la tengo.
- Entonces una cualquiera: el Telva, el Hola o el Paría Match.

  Siempre me había llamado la atención el baile de género que llevamos con las revistas, que si bien es un artículo al que nos referimos en femenino, sin embargo cuando las llamamos por su nombre singular pasan a ser de género masculino sin excepción, el Semana, el Lecturas, etc
  Fue cuando vi la película sobre Aenne Burda y su vida entre hilvanes que deduje sin total convicción que tal vez este baile se debiera a que las revistas "para mujeres" nacieron como catálogos de patrones, nombre masculino, costumbre de género gramatical que se extendió a la posterior variedad de revistas que fueron apareciendo.

miércoles, 5 de agosto de 2026

AVISO


Hay dos piropos tan ofensivos que no aguanto oírlos, ni que me los digan a mí ni a los demás:
¿Qué guapa estás para la edad que tienes?
A mí todavía no me lo han dicho, pero siempre los corrijo cuando lo oigo, está guapa y punto. Hay ancianas y ancianos guapos, mi padre sin ir más lejos lo era, y como tal hay que verlos, sin relativo de edad, porque será sincero y de corazón, pero sobre todo la estás llamando vieja.
Más asco me da el siguiente:
"Estás igual que antes, no has cambiado nada"
Este me lo he oído unas cuantas veces en boca de personas que hacía tiempo que no nos veíamos, y me dan ganas de devolver la bofetada, ¿estás ciega? porque el cambio es notorio a mis ojos en mi resignado papel de principal testigo de mi envejecimiento, y en seguida me pregunto si tan vieja me veían entonces.
La foto tiene unos 12 años, y el tiempo y la luz fueron muy generosos, pero ya no soy así ni de lejos. No me digas esto aún con tu mejor voluntad, porque no es cierto.
 

jueves, 5 de febrero de 2026

ERROR QUE ME DIVIERTE

Un autobús llegó a esa parada e inmediatamente me di cuenta de mi error de tantos años.
En la canción de Kiko Veneno. Pino Montano no es el Superhéroe, es el barrio. De verdad que yo creía que hablaba de un hombre lobo que se llamaba Pepino, y esta confusión siempre me provocará una sonrisa.  

DICOTOMÍA DE UNA FOTO DE CARNET

Observando mi foto DNI cuando tenía 53 años analizo la dualidad del ser humano mirando de frente mi vida.
1- La izquierda de la imagen muestra mi corazón de mujer ilusionad, inmersa en su faceta artística de amplio espectro, que se sentía ÚNICA, quizás demasiado creativa, y nunca antes había sido tan fuerte, ágil y flexible como entonces.
2- La derecha muestra mi realidad terrenal del día a día. Todavía eran muy sutiles mis signos de envejecimiento, pero allí estaban, presentes en mi mirada que esconde la amargura de la hermética soledad de quien sabe una verdad que nadie creería. frustración que me dolía, de hecho, en todas y cada una de las articulaciones de mi cuerpo y de mi alma. Era una mujer triste.
3- En cualquier caso esta era mi imagen de identidad continuada en el tiempo, mi tendencia a una felicidad superficial, simple e ingenua.

lunes, 2 de febrero de 2026

CIERZO

El viento huracanado del fin de semana amenazaba con arrancar mi níspero de raíz, pero me equivoqué, el cierzo de la tarde lo tumbó al suelo con tiesto y todo, sin más consecuencias que tener que barrer un poco de tierra del suelo.
Lo he cambiado de sitio, espero que la semipared lo proteja. Ojalá frenar su crecimiento de altura me permita mantenerlo en la terraza, me gusta ve crecer este arbolito que yo misma sembré.

COOPERACIÓN LITERARIA

He creado esta imagen con ia para ser portada de un libro de tema vampírico que empezamos a escribir mi hija Dánae Sesé Franco y yo hace ya más de un año: ella escribe en primera persona capítulos alternos del hombre, y yo los de la mujer.
No se si lo terminaremos algún día, pero es muy grato tener proyectos conjuntos. 

EL DESEO


 Texto de DANAE SESÉ FRANCO

La belleza de una mujer de los años 40-50 no está en lo que muestra, sino en lo que insinúa.
Ese encaje antiguo, ese corte clásico, ese arte de dejar que el deseo respire lento, como el humo de un cigarro entre labios carmín.
Yo no admiro la lencería por lo que oculta, sino por cómo trasforma a quien la lleva: una diosa intocable en un salón ahumado, un susurro entre sombras, una promesa vestida de seda.
Yo no amo el pasado, yo amo lo eterno, y no hay nada más eterno que una mujer que sabe lo que provoca.

PICARAZA

Hace unos días limpié mi jardinera de obra para prepararla de cara a la primavera. Al remover la tierra encontré una nuez. La quité sin darle importancia, ya otras veces he encontrado nueces incluso en mis macetas, y se que son las urracas quienes las entierran para guardarlas.
Lo extraño de esta ocasión es que dos días seguidos ha venido una urraca hasta rozar el cristal de mi ventana, circunstancia que nunca antes había ocurrido, y ha empezado a graznar evidentemente enojada.
Cada uno que piense lo que quiera, porque yo se que estaba reclamando su nuez.
Me he levantado del sofá para darle explicaciones, pero ella huye en cuanto me ve.  

INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Por fin he conseguido terminar mi primera historieta con Chat gpt.
Me ha costado mucho esfuerzo, no es fácil que la IA gratuita siga tus instrucciones, de hecho me he rendido sin corregir un pequeño error, "gentileza" arbitraria de mi auxiliar, por si alguien quiere jugar a encontrarlo. Me sentía incapaz de volver a escribir otra vez estas frases repetidas hasta el aburrimiento.
La experiencia ha sido tan frustrante que, de momento, no me apetece intentar ningún otro proyecto.

martes, 2 de diciembre de 2025

EMPIEZAN POR "V"

Visitar Vadiello es contemplar "Reflejos en un embalse turquesa"

Reflejos dorados de un ocaso en el embalse de Valdabra 

Siempre se puede hacer algo por conservar la belleza de la naturaleza. 
No ensucies, recoge. 
No a la "basuraleza"

CUCHI-CUCHI

A mi terraza se acercó una linda gatita cuchi-cuchi.
Noche importante para ella, por su caminar inseguro y su pequeño tamaño, deduje que era su primera escapada nocturna aprovechando el descuido de alguno de mis vecinos de tejado.
Me hizo un rato de compañía con gesto evidente de querer pasar al salón. Por un momento sopesé la idea, pero le di de comer paté de salmón, le di de beber agua, y le dejé bien claro que no iba a entrar a la casa.
Ella se quedó mirándome desde el alfeizar, no se atrevía a saltar al suelo que tanto le apetecía. Cuando apuntaba pose de querer intentarlo, yo la disuadía con un rotundo NO. Tardó un rato en rendirse, y al final se fue por donde había venido, de vuelta a su hogar.
Yo seguí contemplando mis lunáticos pensamientos mirando esa cara que siempre está allí, apuntando altiva su nariz al orbe. Cabalística coincidencia de tiempos de rotación y traslación que consigue que un movimiento compense al otro y pueda estar allí como siempre, igual.
A veces me parece que estoy viviendo el mismo día, y desde luego la noche lunar lo es. 

PERSISTENTE NATURALEZA

Bajé al trastero para buscar los olvidados adornos de navidad, por si encontraba espumillón para espantar a las palomas que insisten en ensuciar mi galería.
No hubo suerte, pero encontré una pequeña corona de abeto de plástico, de las que se ponen en las puertas de entrada a las casas. Engarzados había minúsculos adornos que corté para utilizarlos de otra manera.
Me hicieron gracia tres piñas abiertas, tan pequeñas que supuse de plástico. Las metí en una jarra con agua para quitarles el polvo, y al rato me di cuenta de que las piñas se habían cerrado. No podía creerlo, esas piñas eran reales porque el plástico no reacciona así.
Me impresionó comprobar que, algo que llevaba encerrado desde el siglo pasado en la oscuridad de un trastero, siguiera vivo a pesar de tener incrustado el plástico que las unía a la corona, pero así era.
Coloqué las tres piñas adornando una maceta al aire libre, y allí siguen, unas veces cerradas, otras veces abiertas, dependiendo de la lluvia.
Maravillas de la naturaleza.

jueves, 6 de marzo de 2025

VICEVERSA


 Era la noche de un viernes cualquiera de los muchos que, por aquel entonces, solía acudir a los generosos conciertos de la sala Edén. En el escenario Maui y los Sirénidos, una cantante y más de media docena de músicos, me hacían bailar muy  a gusto.
A mitad del concierto Maui se vino arriba y lanzó al público varios ejemplares de su CD. Recogí el que cayó justo a mis pies, así que cuando finalizó la actuación, decidí entretenerme un rato coleccionando los autógrafos de los componentes que ya pululaban por la sala mezclándose con el público. 
Maui fue la primera en firmar mientras me agradecía mi baile, que le había causado muy buen rollo. Sorprendida porque se hubiera fijado en mí, le devolví las gracias por la magnífica noche que nos habían regalado.
Entre canapé y canapé fui consiguiendo el resto de las firmas y, aunque parezca inaudito, cada uno de los músicos me repitió el mismo agradecimiento que la cantante.
No podía dar crédito, aquello estaba sucediendo al revés, se suponía que era yo la agradecida, más increíble me parecía que todos desde el escenario se hubieran fijado en mí, y que consideraran que mi actitud había favorecido el éxito.
Rotundo ejemplo de que el público es parte esencial de todo evento.