miércoles, 11 de febrero de 2009

RESOLUCIÓN

Desierto de Namibia, fotografía de Silvia Giménez Franco

Y Penélope apagó definitivamente la tricotosa. Había recordado que los besos de Telémaco hacía tiempo arañaban sus mejillas.

En el rincón más oscuro de la estancia, de su dueño sin duda olvidado, veíase el arco.

Y con decidida ironía no exenta de amarga crueldad le dijo al polvoriento testigo de su impuesta soledad:

- Por mí, como si las higueras corrompen con sus raíces los muros de esta prisión de Ítaca y las tarántulas cubren con lienzos sus ruinas. Que las acacias imploren con brazos secos tu regreso, Ulises, que yo también quiero saber a qué huelen los mercados egipcios.

domingo, 1 de febrero de 2009

NOT IN THE MOOD

Cuando deseé ser más fuerte, me refería a la fortaleza afectiva de quién sólo resulta erosionado en la superficie por el evidente paso del tiempo, no a la fortaleza física más frivola aunque no menos importante de quien puede levantar bailarinas con menos esfuerzo.
En cualquier caso, agradezco el don recibido y corrijo mi error.